El algarrobo
Allí está, firme y seguro
con soberbia humildad.
Sabe que pertenece,
a las tupidas selvas vírgenes,
del norte argentino
Fue su origen, una semilla
que el viento, se encargó
de llevar lejos, y aquí está
en tierra santiagueña
Creció solitario, fuerte
a la vera del camino,
y allí está, con la elegancia
que lo caracteriza,
orgulloso, cuando lo eligen
para disfrutar de su sombra,
los ocasionales viajeros,
El viento al pasar, le arranca
leyendas que hablan
de su estirpe indígena
La luna ,cautiva, juega
en su frondosa copa,
destacando ,en la claridad
plateada, su elegante silueta
Son murmullos de vida
los pájaros que en él anidan,
Los años van girando
hacia el inevitable destino
y un día lo arrancarán
de la vera del camino
El hombre con implacable
poder destructivo
lo transformará en mueble
y así será vendido
pero confía en el tiempo
que verá crecer a sus hijos
Mientras seguirá mostrando
sus fuertes brazos,
como una plegaria
al cielo dirigidos
para que siendo árbol
sea respetado,
como naturaleza viva
Lilia Porta de Cerutti
sábado, 8 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario